Orientada al desarrollo de las personas y a la gestión del cambio, Elena Martín Carrera es la directora de Organización, Talento y Bienestar de Futuver y forma parte del Grupo Asturex Mujer e Internacionalización. En esta entrevista aborda las claves para consolidar la presencia internacional, las dinámicas de conciliación asociadas a los viajes y la realidad de las barreras de género en determinados contextos profesionales.
Elena ha construido su carrera entre proyectos tecnológicos y equipos internacionales. Con una trayectoria marcada por México y por el trabajo con administraciones públicas en entornos complejos, defiende una internacionalización “con mentalidad flexible” y pone el acento en el aprendizaje que aporta la experiencia fuera.
Una mirada personal y profesional
Lo que más le apasiona a Elena es “ayudar a otros a descubrir su potencial y a sacar lo mejor de sí mismos”. Además de ser bastante perfeccionista, las experiencias internacionales que ha vivido le han confirmado algo que ya intuía: “me gustan los retos y me siento cómoda adaptándome a entornos nuevos”.
De la psicología industrial a la internacionalización
Formada en psicología industrial, su carrera ha estado muy vinculada a proyectos internacionales y a la gestión de equipos en distintos países. Nunca imaginó, asegura, “que acabaría trabajando en proyectos internacionales”. Todo empezó con el primer proyecto internacional de Futuver. “En aquel momento yo era responsable del área de consultoría y había participado en el diseño de nuestras metodologías de trabajo, así que era lógico que formara parte del equipo que arrancó ese proyecto”.
Después, tras el éxito del primero, empezaron a surgir otros nuevos. “Aunque teníamos equipos locales en cada país, acabé involucrándome bastante en ellos. Y ahí descubrí algo importante: a pesar de la presión que tienen este tipo de proyectos, me gustan los retos y trabajar en contextos diferentes”.
México: un aprendizaje de contexto, cultura y liderazgo
Una parte importante de su trayectoria ha estado ligada a México y a los proyectos de Futuver allí. Por ello, destaca su primera experiencia trabajando con equipos y clientes en ese país como “un gran reto desde todos los puntos de vista. El proyecto era la modernización del Registro de la Propiedad del Estado de Tamaulipas y yo trabajaba en los componentes de profesionalización y gestión del cambio”.
Para Elena, con más de 10 años de experiencia trabajando en consultoría en estos temas, el proyecto fue un verdadero desafío: “Quizá el mayor fue comprender el complejo entorno en el que nos movíamos, conocer la cultura del país, cómo se trabaja en entornos de gobierno y cómo influyen los intereses de cada una de las figuras que intervienen en un proyecto de grandes dimensiones, consiguiendo aunar todos ellos para que los pasos que teníamos que dar en el proyecto fueran fluyendo”. Igualmente le costó, recuerda, “comprender el porqué de los comportamientos de las personas, los estilos de liderazgo o las diferentes motivaciones que existían”.
Otro reto fue, incide, “alinear al nuevo equipo de Futuver México con los conocimientos tan específicos que requieren este tipo de proyectos, dentro de una cultura común que ya compartimos como compañía. En realidad, este proceso de trabajo interno fue relativamente sencillo”.
Viajes y conciliación: la parte menos visible
En cuanto a la conciliación personal y familiar a lo largo de tantos años de viajes entre Asturias y México, Elena confiesa que “no fue nada sencillo, ni en la conciliación familiar ni en el ámbito social, donde muchas veces recibía comentarios en los que se percibía cierto juicio por “dejar” a mi hija y a mi marido para viajar”.
Mujer, tecnología e internacionalización: barreras y matices
A la hora de analizar posibles diferencias o barreras para las mujeres en los proyectos internacionales y en el sector tecnológico, la directora de Organización de Futuver asegura que, aunque no demasiadas, sí que en ocasiones ha percibido “que algunos directivos prefieren tratar determinados temas con personas de su mismo género. Quizá la mayor diferencia es por ser extranjera y no tanto por ser mujer. Pero en mi caso, siempre me he sentido muy respetada y valorada profesionalmente”.
Claves para consolidar presencia internacional
La especialización, la capacidad de adaptación a cada mercado y una visión integral de la transformación digital son, señala Elena, las claves para consolidar la presencia internacional de Futuver, una empresa con una dilatada trayectoria en el desarrollo de proyectos tecnológicos en distintos países. “acompañamos a gobiernos, instituciones, empresas y entidades educativas con soluciones tecnológicas avanzadas, pero también con experiencia en modernización, gestión integral del cambio, innovación y seguridad jurídica. Esa combinación nos ha permitido aportar valor real y consolidar nuestra presencia internacional”.
Y cuando las empresas miran al exterior…
“Internacionalizar no es solo salir fuera, sino hacerlo con foco, con mucha ilusión y con una propuesta clara”, afirma a la hora de ofrecer consejos a las empresas que se están planteando iniciar o consolidar su proceso de internacionalización. “Es fundamental conocer bien el mercado, adaptarse a cada contexto y tener paciencia, porque los resultados no llegan de un día para otro; mantener una mentalidad flexible y abierta. Y, por supuesto, apoyarse en organismos como Asturex puede ayudar mucho en ese camino”.
Internacionalización como salida profesional
Aunque muchos jóvenes no identifican la internacionalización como una posible salida profesional, especialmente si proceden de carreras humanísticas o sociales, para Elena, la experiencia internacional, sobre todo cuando estás empezando, “es una gran oportunidad para abrir la mente, conocer otras formas de trabajar y encontrar nuevas fuentes de inspiración”. Una experiencia que recomendaría a cualquier profesional, “especialmente cuando eres joven y tienes más facilidad para moverte. Muchas veces es al regresar cuando te das cuenta del enorme aprendizaje que te ha aportado. Y si te gusta… acaba generando adicción”, asegura.
El papel de los organismos de apoyo
Futuver es una empresa con una clara vocación internacional que ha participado en algunas iniciativas de Asturex, “como misiones comerciales, contar con becarios en México, y otras acciones de apoyo a la internacionalización”. Para Elena, este tipo de organismos tiene un importante papel, ya que “pueden ser un apoyo útil para las empresas que quieren abrir mercado, generar contactos y avanzar con más conocimiento del entorno” concluye.
