Asturias en una región de gran tradición ganadera. Esto ha hecho que sus carnes gocen de un prestigio reconocido tanto para su consumo en fresco como formando de platos cocinados o embutidos. El cerdo, la ternera (que goza de una Indicación Geográfica Protegida basada fundamentalmente en dos razas autóctonas, asturiana de los valles y casina), el pollo de corral ("pitu de caleya"), son buenos ejemplos de carnes de calidad.
Otras carnes que en los últimos años han irrumpido con fuerza en la gastronomía asturiana son las de caza, tanto mayor como menor. Estas carnes de caza, jabalí, venado, liebre, perdiz, rebeco, corzo, son muy apreciadas para su consumo en fresco o como ingredientes en embutidos o platos cocinados.